Qué hace esta calculadora
La cebolla (al igual que el ajo, el puerro y el cebollino) contiene unos compuestos llamados organosulfóxidos que pueden dañar los glóbulos rojos del perro y provocar una afección conocida como anemia hemolítica. Esta calculadora compara la cantidad de cebolla que comió tu perro con un umbral de toxicidad ampliamente citado, situado en torno al 0,5 % del peso corporal del animal. Es una herramienta orientativa con fines educativos y no sustituye la atención veterinaria.
Cómo usarla
Introduce el peso de tu perro en kilogramos y tu mejor estimación de cuántos gramos de cebolla ingirió (cruda, cocida, en polvo o dentro de algún alimento). La calculadora convierte el peso corporal a gramos, lo multiplica por 0,005 para obtener el umbral tóxico e indica si la cantidad ingerida lo supera, junto con un índice de riesgo.
La fórmula explicada
El umbral en gramos es $$T = 0{,}005 \times (\text{peso\_kg} \times 1000)$$ El índice de riesgo es $$R = \frac{\text{cebolla\_g}}{T}$$ Si \(R\) es mayor que 1, la cantidad ingerida supera el umbral y se considera potencialmente tóxica. Ten en cuenta que la cebolla en polvo es mucho más concentrada que la cebolla fresca, por lo que incluso pequeñas cantidades de comida condimentada o procesada pueden resultar peligrosas.
Ejemplo práctico
Un perro de 10 kg come 15 g de cebolla. Peso corporal en gramos = 10.000 g. Umbral = \(0{,}005 \times 10000 = 50\) g. Índice de riesgo = \(15 \div 50 = 0{,}3\). Como los 15 g están por debajo del umbral de 50 g, el resultado es «Probablemente seguro», aunque conviene vigilar al animal de todos modos.
Preguntas frecuentes
Mi perro está por debajo del umbral, ¿es totalmente seguro? No. La sensibilidad varía de un perro a otro y las dosis pequeñas repetidas pueden acumularse. Ante la duda, llama a tu veterinario.
¿Qué síntomas debo vigilar? Debilidad, apatía, encías pálidas, respiración acelerada, vómitos, diarrea u orina rojiza, que suelen aparecer en el transcurso de unos días.
¿Qué debo hacer si mi perro comió cebolla? Ponte en contacto de inmediato con tu veterinario o con un servicio de toxicología veterinaria, sobre todo si se trata de formas concentradas como la cebolla en polvo o de grandes cantidades.