¿Qué es la calculadora para preparar té?
Esta herramienta te dice exactamente cuántos gramos de té en hebra debes usar para cualquier volumen de agua. En lugar de ir a ojo, eliges una intensidad expresada en gramos de hojas secas por cada 100 ml de agua, y la calculadora la ajusta a tu taza, tu jarra o tu tetera entera. Sirve para tés negros, verdes, oolong, blancos e infusiones de hierbas: solo tienes que elegir la intensidad adecuada para cada hoja.
Cómo usarla
Introduce la cantidad de agua que vas a preparar en mililitros (una taza grande tiene unos 250 ml y una tetera pequeña ronda los 500 ml). Después, fija tu intensidad preferida en gramos por cada 100 ml. Un buen punto de partida son 1,5 g por 100 ml para un té negro de diario; los verdes más suaves pueden quedar bien con 1 g, mientras que las mezclas tipo desayuno más intensas piden 2 g o más. El resultado te muestra los gramos de hojas que debes medir, junto con una estimación aproximada en cucharaditas.
La fórmula, paso a paso
El cálculo es una simple proporción:
$$\text{gramos de té} = \text{ml de agua} \times \frac{\text{gramos por 100 ml}}{100}$$
Dividir la intensidad entre 100 la convierte en gramos por cada mililitro, y al multiplicarla por tu volumen de agua la escalas al total. La cifra en cucharaditas parte de unos 2 gramos de té en hebra por cucharadita rasa, aunque esto varía según la densidad de la hoja.
Ejemplo práctico
Imagina que preparas una tetera de 500 ml con una intensidad de 1,5 g por 100 ml. La calculadora hace $$500 \times \left(\frac{1{,}5}{100}\right) = 500 \times 0{,}015 = 7{,}5 \text{ gramos}$$ es decir, unas 3,75 cucharaditas de hojas.
Preguntas frecuentes
¿Qué intensidad debo usar? Empieza con 1,5 g por 100 ml y ajusta a tu gusto: súbela para un té más fuerte y bájala para uno más suave.
¿Sirve para bolsitas de té? Una bolsita típica contiene unos 2 g, así que divide el resultado en gramos entre 2 para calcular cuántas bolsitas necesitas.
¿Hasta qué punto es exacta la cifra de cucharaditas? Es una aproximación. Los tés ligeros y esponjosos pesan menos por cucharada que las hojas densas y enrolladas, por lo que una báscula de cocina es mucho más precisa.