¿Qué es una calculadora de comisiones de inversión?
Una calculadora de comisiones de inversión te muestra cuánto pagas en gastos sobre un importe invertido, según un porcentaje de comisión determinado (lo que muchas veces se conoce como ratio de gastos o comisión de gestión). Incluso unos porcentajes que parecen pequeños pueden sumar mucho dinero con el paso de los años, así que entender bien lo que te cobran es clave a la hora de evaluar cualquier fondo, asesor o plataforma.
Cómo usarla
Introduce el importe total de tu inversión y el porcentaje de comisión anual. La calculadora te devuelve al instante la comisión cobrada, el importe neto que te queda una vez descontada y un resumen de los datos que has introducido. Es un cálculo universal que sirve sea cual sea tu moneda o país: simplemente interpreta el símbolo del dólar como tu propia divisa (euro, peso, etc.).
La fórmula explicada
La comisión es un porcentaje sencillo del importe invertido:
$$\text{Comisión} = \text{Inversión} \times \frac{\text{Porcentaje de comisión (\%)}}{100}$$
Al dividir el porcentaje entre 100 lo convertimos en una fracción decimal. El importe neto es entonces tu inversión menos esa comisión.
Ejemplo práctico
Imagina que inviertes 10.000 $ en un fondo con una comisión anual del 1 %. La comisión es $$10.000 \times \frac{1}{100} = 100\ \$.$$ Tu importe neto tras descontarla es $$10.000 - 100 = 9.900\ \$.$$ A lo largo de muchos años, pagar esta comisión una y otra vez puede reducir notablemente tu rentabilidad.
Preguntas frecuentes
¿Es una comisión anual? La mayoría de las comisiones de gestión de fondos y los ratios de gastos se expresan en términos anuales, así que el resultado representa el coste de un año. Multiplícalo por el número de años para hacerte una idea aproximada del coste acumulado.
¿Tiene en cuenta el interés compuesto? No: este es un cálculo de comisión de un solo periodo. No considera cómo el dinero que pagas en comisiones deja de crecer y reduce tu rentabilidad compuesta futura.
¿Qué porcentaje de comisión es razonable? Los fondos indexados suelen cobrar bastante menos del 0,5 %, mientras que los fondos de gestión activa y algunos asesores pueden cobrar un 1 % o más. En general, cuanto más bajas sean las comisiones, más dinero tuyo permanece invertido y trabajando para ti.